martes 14 de diciembre de 2010

A qué le debo el honor... de encontrar inspiración jaja




A qué le debo el honor.


A qué le debo el honor de encontrarme frente a frente con tus ojos matadores que rasguñan mi inocencia como puñales paganos.

A qué le debo el honor de tus burlas incoherentes, sin palabras ni clamores; A tus risas con miradas y al desdén devastador.

A qué le debo el honor de deberte lo que tengo y de pagarte lo que tuve, de marcharme sin clemencia y de no pedir perdón.

A qué le debo el honor que me veas y no me odies, que me pienses sin pensarme y que me ignores si me vez.

A qué le debo el honor de tu absurda diplomacia, de los golpes del destino y los no saber que hacer.

A qué le debo el honor del recuerdo y del olvido, de algún día y para siempre y del nunca más volver.



Grecia.






Pues si me inspiré en esa novela para este poema y qué jajajaja.